En todo el país, gracias a la sintonía fina que supone quita de subsidios, se han generado problemas con el transporte. Bahía Blanca no es la excepción. La empresa Plaza, actual prestataria de la mayor parte del servicio, amenaza con irse. El ignoto intendente Bevilacqua ha caducado el contrato de Plaza, pero a la vez ha reducido y fusionado líneas, lo que quería la empresa. El supuesto modelo nacional y popular no ha cambiado la visión que se implantó en los 90 de que el transporte y los servicios públicos son un gasto. Así es como en vez de mejorar el servicio para que más personas puedan usarlo, lo destruyen para reducir el déficit en las arcas municipales. Los barrios quedan cada vez más aislados por esta política de desmantelamiento.
El “Colectivo de construcción político y social La Cigarra” ha diseñado una propuesta de mejora del servicio de transporte muy interesante. Es el resultado de una planificación, que no sólo puede lograr mejoras en el corto plazo sino que también en el mediano y largo plazo se puede conformar un servicio de transporte “que nos permita llegar a cualquier parte sin tener la necesidad de pasar por el centro y que integre a los barrios entre sí, promoviendo la integración social”.
Se propone la implementación de tres servicios circulares de autobuses que comiencen a complementar el subsistema de líneas diametrales (las que existen actualmente u otras mejoradas). Estas líneas circulares permitirán conectar barrios que nunca tuvieron transporte, dotarán al sistema de interconectividad dando la posibilidad de hacer transbordos y permitirá llegar a los distintos destinos sin tener que pasar siempre por el centro. Esto permite a los pasajeros ahorrar tiempo y dinero.
La propuesta también aborda temas como el del boleto estudiantil irrestricto: estudiantes primarios y secundarios abonarán sólo el 33% de la tarifa y universitarios y terciarios abonarán el 50% de la tarifa. La complementación entre la bicicleta y el colectivo: se construirían kioscos en donde habría espacios para dejar la bicicleta y poder tomar el colectivo.
La propuesta de La Cigarra apunta a incorporar al uso del transporte público a aquellas personas que lo han desestimado como opción para viajar. Mayor cantidad de usuarios significaría menores costos, pero para la Municipalidad la forma de bajar costos es destruir el sistema de transporte.
Los compañeros de La Cigarra han topado con la ineptitud de los políticos de la Municipalidad y del HCD, que están ocupados tratando de “resolver” el problema de Plaza (traído por ellos alegando que eran la solución al transporte) y no pueden ver más allá del hoy. Además, la Municipalidad, acorde a la sintonía fina, sólo busca reducir costos en lo inmediato. Es por esto que la propuesta no sólo es una forma de mejorar el transporte sino que también es una forma de contrastar dos modelos de gestión: el de la Municipalidad, orientado a garantizar ganancias para las empresas; y el de La Cigarra, orientado a la comunidad. Entonces, la lucha para imponer esta propuesta a la agenda del municipio es una lucha para imponer las necesidades del pueblo ante las ganancias de las empresas y los negociados de los políticos. Sólo con la organización de la gente en Asambleas Barriales, por ejemplo, difundiendo y discutiendo la propuesta y con la movilización se conseguirá la presión suficiente para que nuestros reclamos sean atendidos.
La única solución es la municipalización del servicio bajo control de los trabajadores y los usuarios
Los que viajamos todos los días en los colectivos y estamos cansados de las peleas entre la empresa y la municipalidad debemos organizarnos para exigir la municipalización del servicio, para que deje de ser un negocio y sea un servicio. No puede ser que la Municipalidad le pague a las empresas, con dinero de nuestros bolsillos, para que sólo traigan problemas. La Municipalidad es la que se debe hacer cargo directamente del servicio. Y es necesario que cuente con el control de los trabajadores y usuarios.















